Pediatría Integrativa

Un niño, no es en absoluto un adulto pequeño. En él destaca la inmadurez de sus sistemas orgánicos, sobretodo del sistema inmunológico y el menor desarrollo de los mecanismos de depuración de tóxicos. A esto se le une la limitada capacidad defensiva frente a agentes externos e internos.

Asimismo el pequeño se debe integrar a nuevos entornos (guarderías, colegios, parques infantiles etc.), adquirir con urgencia  hábitos de socialización y poner en práctica formas innatas de adaptación.

De aquí que los niños sean propensos a enfermar agudamente y resulten susceptibles, entre otros factores, a los cambios del clima (frio, calor, humedad) y a los efectos adversos de los medicamentos, manifestando con frecuencia reacciones colaterales o sufriendo sus efectos tóxicos. Es imprescindible pues el ajuste de la dosis de cada uno de los fármacos tradicionales de acuerdo a la severidad de la enfermedad, peso, edad y estado de salud previo.

De tales condiciones se deriva la imperiosa necesidad que se tenga en cuenta la utilización de terapias naturales y medicamentos carentes de ingredientes químicamente activos, que ayuden a preservar la salud de los niños con el mínimo daño posible a
su organismo en desarrollo.

La Pediatría Integrativa  logra combinar y complementar armónicamente los procederes  diagnóstico terapéuticos de la  medicina tradicional y natural con el uso racional  de los  fármacos químicos;  empleándolos a dosis mínimas, combinándolos  o sustituyéndolos, siempre que sea posible, por  productos  naturales  de   probada eficacia  e inocuidad.

Desde nuestra experiencia de más de 20 años de práctica de la pediatría integrativa, brindamos  tratamientos personalizadas para cada paciente desde una perspectiva holística.

Potenciamos la innata capacidad de auto curación  a la vez  que estimulamos  el  sistema inmune  centrando nuestra atención en el niño y no solo en su enfermedad.

Para lograr nuestro objetivo  tenemos en cuenta además de los aspectos físicos, factores genéticos,  prenatales, del desarrollo intelectual, espiritual y emocional. Igualmente valoramos los hábitos  de higiene , alimentación y el entorno que rodea al pequeño, por la importancia que poseen en el proceso  activo de curación. Ofrecemos  alternativas cercanas, naturales y poco invasivas.

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